No necesito un día del padre para recordarte, para rendirte homenaje. Un día de reuniones familiares, a menudo obligadas, de regalos muchas veces vacíos, de encuentros, desencuentros, comidas especiales, apariencias.
Yo te rindo homenaje cada vez que escribo, cada palabra es tuya también, escribimos. Allá donde estén mis libros, mis cuadernos atestados de frases, ideas inconexas, historias que brotan…estás tú también.
Para mí es como si nunca te hubieras ido.
Te quiero
Marta